Toda historia tiene un comienzo y este espacio virtual será el retrato y el encanto visual de una historia en imágenes. Todos conocemos o tenemos una mínima idea de qué son las Pin Up o de dónde surgió esa palabra o ese calificativo de mujer. En cada lugar que intentemos encontrar una definición obtendremos esto:
“Son mujeres bonitas, sensuales, normalmente pilladas en situaciones “comprometidas” y que destilan erotismo e ingenuidad por todos sus poros. No hace falta que estén desnudas (de hecho casi nunca lo están). Su encanto reside en sus poses y sus miradas, en esa falda que enseña lo justo, o en esa lencería que sugiere más que enseña. Recatadas al principio, descocadas al final, las pin-ups revolucionaron el concepto de belleza y dieron cuerpo a un nuevo icono de la feminidad: la cheesecake o girl-next-door.”
Pero quiénes eran ellas? Quiénes son estas chicas de calendario? Cuál es su vida tras el lente o el pincel? Son mujeres “normales” explotadas gráficamente por la industria demandada de placer y evasión de una realidad. Trás esa pintura y dibujo hay una vida, una familia, un pasado. En resumen hay toda una historia que llevó a esa mujer, a esa pin up, a ser el deleite de toda una población.
Betty Page, Lydia Thompson, las British Blondes, la Little Egypt, las chicas Varga, la Petty Girl. Quiénes eran? Cómo y cuándo fue su momento de gloria? Posiciones eróticas, decorativos de taller, iconos sexuales de una época de guerra.
Pero la chica “next door” tiene un creador. Estas magnificas mujeres, que lograron demostrar que la belleza y la sensualidad va más allá de un desnudo, tuvieron hombres que las ayudaron a retratar semejante calidad gráfica; Joaquin Vargas, Peter Driben, Earl Moran, Billy De Vorrs, George Petty. Historias sobre historias, grandes ilustradores de una belleza demandada.
Un conjunto de mujeres, revistas y hombres que lograron que el mundo no se desbaratara en una época de guerra.